29 de marzo de 2010

La dictadura científica acaba de empezar



Todo el mundo sale de su mamá
Menos ciertos clones y la progenie asexual
Los Nazis no perdieron la guerra (x2)
Sólo se mudaron de Europa para América
Y el tío Sam los acaparó, les dio trabajo y los animó
Pa que siguieran ingeniando como moderarnos.
Quieren convertirte en enemigo de la tierra (x2)
Hermana mayor será la naturaleza
Salven el planeta y el humano pa la mierda
¡No! ¡Sí! ¡No! ¡Sí!
Total corporativismo
Apócrifo terrorismo
Risueño pos-moderno neofascismo
En un gentil totalitarismo
Atropellos, grandes mentiras
Un mundo de crimen y unas cuantas enigmas
Esa es la orden del día
¡Hécate, Diana y la virgen María! (x2)
y el hombre ácrata y el hombre ingenuo
serán devorados por el orden posmoderno
yo no sé ques verdad pero sé ques mentira
esta cárcel ubicua es una falacia maligna
mitad animal mitad extraterrestre
somos simios con ADN demente
simios con ADN demente
híbridos con potencial emergente
no le tengas miedo a las serpientes
sé tú mismo y usa tu mente
globalización, homogenización,
para un mejor control
miedo demagogos con propaganda
¿Deseas esas papas agrandadas?
¿No te gusta algo hasta que ves su marca?
¿No crees en Dios pero sí en la ciencia pagana?
No debe haber ayuda para el hijo de la viuda
Por monopolizar las verdades ocultas
Nació con la ilustración
Creció con mucha revolución
Y ahora vemos la revelación
De cómo emprende su sujeción
Con su reinado de fausta opresión
La perspectiva de Russell ya es realidad.
La dictadura científica acaba de empezar (x3)
La dictadura final se acaba de instaurar.

Gobierno mundial, reducción poblacional
Nuevo orden mundial, nueva era feudal
Tú no causas el calentamiento global,
Que tú no causa el calentamiento global
Porque es un proceso natural
A causa de actividad solar
No me cobren por exhalar
No me maten por respirar
Facebook es tu carpeta digital
Dile adiós a tu privacidad
Cámaras aquí, cámaras allá
Cámaras alante cámaras atrás
Amenazas confabuladas
Pandemias orquestadas
Desastres no tan naturales (HAARP)
En mercados artificiales
¡invasión extraterrestre!
El futuro no será como el presente
Pues habrán nuevos cuentos sin precedentes
En un planeta con naciones impotentes
Club de Roma, comisión trilateral
El fondo monetario internacional
Chatman House y el CFR
El Banco Mundial y la Reserva Federal
Bilderberg y las Naciones Unidas
A todos les encantan las ideas globalistas
Unión Europea, unión Africana
Unión del pacífico, unión americana (¡Wu!)
En el norte como en el sur
NAFTA en esteroides y el UNASUR
Se está consolidando tu esclavitud
Tecno-vasallaje pa la multitud
Todo será instantáneo no habrá lentitud
Sólo un mundo feliz y una raza sin virtud
Estás abdicando a tu libertad
A cambio de idioteces y subsistencia digital
A cambio de miedo en un régimen mundial
A cambio ‘e mercancías y singularidad
A cambio de abulia en una nueva sociedad
La dictadura científica acaba de empezar (x2)
La sociedad pos-industrial acaba de cambiar

Falacias neo-maltusianas
En tecnocracias infrahumanas
La ciencia con su idiosincrasia
Hará de ti una especie exacta
Con el pragmatismo, transhumanismo
El fanatismo del ambientalismo
Darwinismo, fetichismos
Fármacos y consumismo
Ciencia sin amor es una anatema demoníaca
Sexo sin amor es una anatema demoníaca
Nuestro paraíso está llenándose de caca
Despierta ahora o permuta con la masa
Porque los demonios sí existen
Son bien listos y son reptiles
Tienen puertas y no es un chiste
El querer saber aún persiste
Al-Quaeda es la CIA
Ver un unicornio es como ver un terrorista (¿qué?)
Ver un unicornio es como ver un terrorista (¿qué?)
Pronto, todos, seremos terroristas
Embrutecimiento sistemático
Pa que consumas como un maniático
Igual de reemplazable que un neumático
Estoy rodeado de lunáticos
No eres un ser independiente
Ya no eres un ser independiente
Sino eres un recurso humano
Desde que estás en primer grado
Porque la escuela no es para educar
Es para transmutar tu identidad
Para manipular tu individualidad
Para condicionar tu realidad
Y para purgar tu originalidad
Pa que seas un peonsito más
Masificación de la instrucción
Juventud en una línea de producción
Destruye tu televisor (x2)
Tú eres más que un consumidor
Levántate y bótate el control
Jueces puercos profesores
Padres curas dictadores
Paradigmas opresores
Extraterrestres manipuladores
Ilotas trabajadores
Chips en tus interiores
De derecha o de izquierda
Moderado o de extrema
Todo es la misma mierda (x2)
Socialismo o neoliberalismo
Comunismo o capitalismo
En fin son elites haciendo lo mismo
Usando la ciencia en nombre de un ismo
Para enristrarte por los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos de los siglos
La dictadura científica acaba de empezar (x4)

9 de marzo de 2010

Papiroflexia (ejercicio sobre un pedazo de papel)



El registro de la locura
los mundos que se desincronizan de manera bestial,
alargas tus manos y palpas de cerca la realidad, una bola fragmentada por anillos espectrales
la rosa multifacética multiplicándose en el laberinto.
Al año de tu locura
enclaustrado largamente en esas soledades de humo, alcohol y veronal
tu mirada de niño se prende en llamas;
vas pariendo mundos a una velocidad inusitada.
Borracho, drogadicto, en los posos del café se lee el destino de los hombres
figuras retorcidas que cobran vida al interior de las explosiones cósmicas que registra incesantemente tu cerebro.
Tu aliento
como un terrible coro de ángeles que viajan a la velocidad de la luz
se crispan hacia adentro,
con toda la desmesura de la suplantación de identidades,
tarjetas bancarias quemadas, planetas fantasmales habitados por monstruos,
cosmonáufragos a la deriva, androides emulando humanos, ojos vibrando bajo la sombra, un aturdidor rayo láser atravesando cabezas, abriendo manantiales de fuego que recubren las epidérmicas capas de la realidad, un zigzag especulando con los vértices del número dorado.

La realidad, la realidad
la entelequia Única e indivisible
labrada por las manos de un autómata perfecto
la alucinación de una mente psicótica
vibrando en ondas celestiales y divinas
curvando el espacio en espirales radioactivos
para transfigurar en polvo un pedazo de nada
la ceniza que se hace olvido
bajo la memoria de todos los hombres.

5 de febrero de 2010

Pierre Bayard, o el arte de la no-lectura


Siempre me ha gustado enfermarme, ojala de alguna dolencia que termine postrándome durante semanas en algún hospital público. No porque sienta un placer sadomasoquista en el hecho, sino porque libros como En busca del tiempo perdido, de Proust, o Umbral de Juan Emar, fueron concebidos para gente con piernas fracturadas, caderas rotas, tísicos, y toda una larga lista de patologías que nos inmovilizan, nos anclan en una cama. Es en esos momentos, de soledad absoluta, donde se tiene la libertad completa para que esas lecturas afloren. Sin embargo, la realidad suele ser cruel con nosotros, y por eso nos enfermamos tan poco, encontramos trabajo, nos casamos, tenemos hijos, etc.

En la farragosa y atenuante vida en que nos encontramos sumergidos, no nos queda otra que devorarnos los libros en esos arrebatos de soledad que nos ataca, aún sabiendo que en la biblioteca existen millones de libros que nos esperan con sus tapas cerradas, y hablo de los buenos libros, pues si contabilizáramos el total, sería como contar granos de arena en una playa.
Ante esa ansiedad de no-lecturas, Pierre Bayard expone una singular tesis. En su libro, Cómo hablar de los libros que no se han leído -título mordaz, más propio de un humorismo inglés que de uno francés-, Bayard se cuestiona el hecho de que en nuestra memoria, en nuestra biblioteca individual, existen un montón de baches, de lagunas mentales causadas por la desmemoria y/o la imposibilidad física o azarosa de conseguir libros fundamentales para nuestro espíritu tan culto, cautivo y cautivante de lecturas. Bayard toma esta premisa, pero da un paso más. Afirma que en un contexto académico, tales lagunas son imperdonables. La no-lectura de Hamlet para un profesor de literatura inglesa, es igual de devastadora que la no-lectura del Quijote, si se trata de un profesor de literatura hispánica.

Pero en este caso ¿a qué se refiere Bayard con la no-lectura? El asunto parte con la proposición lógica de que somos incapaces de retener la totalidad de un libro: la memoria actúa como una especie de fotocopia errónea, llena de jeroglíficos que luego son reinterpretados por nuestro consciente. Pierre Bayard traslada un concepto del psicoanálisis a este ámbito: los “recuerdos-pantalla”. Esto tiene que ver con ciertos recuerdos de nuestra infancia, que al ser tan dolorosos, nuestro inconciente incapaz de tolerar tales imágenes, suplanta con otro recuerdo al trauma, haciendo más tolerable nuestro porvenir. En el caso de la lectura, al no poder recordar cada fragmento del libro, creamos un “libro-pantalla”, una superposición general y bastante antojadiza del verdadero libro.

Sin embargo, el concepto de no-lectura no se limita a los libros olvidados, también existen las categorías de “libros hojeados” y “libros desconocidos”. Son tantos los libros que los cánones culturales (piénsese en el monstruoso Harold Bloom) empujan a leer, y es tan escaso el tiempo, que muchas veces debemos aplicar lecturas antojadizas, rápidas, para hacernos una idea general de un libro. También existen comentaristas que nos hablan sobre libros que jamás hemos escuchado hablar, ilustrándonos a veces en dos líneas, o con el mero título del libro en cuestión, de lo que podría tratarse tal obra. La no-lectura empuja entonces al lector a situarnos de manera imaginativa al interior de las páginas del libro hipotético, a recrearlo por medio de un par de líneas, o inclusive por la portada de libro.

Pierre Bayard, por cierto, no escribe un burdo manual para “hablar en público de libros que no se han leído”, sino que al contrario, toma como hecho fundamental que en todo ámbito de la vida humana reina una gran hipocresía –más aún en el mundo académico- por lo que la no-lectura no debe ser un escollo a la hora de hablar sobre aquellos libros no leídos, sino que nos insta a utilizar esta desventaja como un resorte imaginativo, que nos empuje a analizar detalles, arcos temáticos o personajes inexistentes, que sólo son capaces de existir gracias a la actividad creativa de los interlocutores.

Cada capítulo del libro contiene un ejemplo literario, que es examinado como si se tratara de hechos reales. Así, tenemos el secreto de la abadía y el libro maldito, en El nombre de la rosa, de Umberto Eco, las delirantes aventuras de un escritor de best-sellers que es confundido con otro más selecto, en El tercer hombre, de Graham Greene, o el caso de un cerrado grupo de críticos y editores que publican y critican sin la necesidad de leerse los libros, en Las ilusiones perdidas, de Balzac.

Este libro es una exquisitez, tanto por su humor ácido y refinado, propio de un Oscar Wilde disparando a quemarropa (el cual también es mencionado en la obra) como por su sentido lúdico de la literatura, que podríamos encontrarlo en otro epígono francés: George Perec. Una vez terminada la lectura de la obra, de seguro que quedará discurseando en nuestras cabezas eso que siempre supimos referente a la conversación en torno a los libros, pero que nunca tuvimos la posibilidad de leerlo en un trabajo dedicado íntegramente al tema.

12 de enero de 2010

Vivir para morir- Aviador Dro (conmemoración 30 años!)






Ya está
Deja de pensar
Deja de dar vueltas sin parar
Si no podrías enloquecer:
Has sido preparado desde la niñez.
Esta es la unica verdad
La escuela te enseña a no rechistar
A obedecer
A ser uno mas
A mandar al cuerno tu oportunidad

Luego el ejército te hace un hombre
Un numero en vez de un nombre
Sigue a tu líder bota a tu amigo
Nunca sabrás por qué que has elegido
Ahora estás listo para trabajar
Rendir ,producir y luego acabar
Sentado en un banco del parque
Pensando quién eres
en dónde fallaste.

Vivir para morir

Entra en la mina de carbón
Ahora sabes lo que es traición
Quizás saliste o quizas te quedaste
No recuerdas ni como empezaste:
Estudiando fuiste un campeón
Y luego en tu empresa no tienes rival
Despiadado y sin corazón
Mejor un ascenso que una amistad

Ya estás bajo su control
Nómina strees y competición
Es la carrera de la rata
Asi tu vida es barata
Asi les sales a cuenta
Desde los quince hasta los setenta
Serás el "chico 90"
Pagaras el impuesto de la renta

Vivir para morir

2 de enero de 2010

El sol se apagó y apareció Dios

No sé de qué tratará este post. Cuando lo termine y lo relea, tendré una idea, por muy vaga que sea. Entonces, empezemos: Por lo general, las personas les gusta ser de "una sola línea", es decir, que el papel que interpretan varíe muy poco con las circunstancias. Hablo de seres convencionales, racionales, católicos por lo demás, y muy supersticiosos. Me refiero al chileno promedio. Cuando estos humanos se emborrachan no es que se deshiniban, que abran las trancas de sus puertas cerradas, sino que simplemente se les olvida interpretar el papel. Es una cosa de memoria, neuronal. Pero, ¿de donde viene esta personalidad que cada uno tiene? Un típico devoto de Dios, que le designa todo el devenir del universo al Gran Demiurgo, cree que el papel se le ha dado el mismísmo Señor, o que las circunstancias azarosas de la vida le entregó las pautas necesarias. Raro, eso huele a esquizofrénico, es decir, que un cristiano por ejemplo, hable de que Dios todo lo ve, todo lo sabe y todo lo maneja, pero que a la vez existe una porción de azar en la realidad. ¿En qué quedamos?
De todas formas, me parece un poco inútil discutir la existencia o no existencia del Ser Supremo, y si es que existe, discutir cuales son sus cualidades ontológicas. Y como es una discusión inútil, me parece un tema entusiasmante que se debe cultivar con gente lectora y atea, porque casi siempre los que menos saben de religión son los devotos. Aunque ahora que lo pienso, está de moda decir "soy agnóstico" o "ateo". Me parece tan facilista como decir: "soy evangélico", "soy cristiano". La próxima vez que me pregunten qué postura religiosa tengo, estrangularé a esa persona, aunque sea en su propia casa o en un paseo público. A continuación voy a tomar el cadáver y lo lanzaré desnudo por el río Mapocho, para terminar después bebiendo en algún bar (si el horario lo permite) o acostarme en algún banco de alguna plaza cercana.
Es entrenido hablar de religión, sobre todo con fanáticos. Digo, hablar el tema con altura de miras. Esas inútiles discusiones guardan tras sus roñosas páginas una estética de oro, pura. Yo pienso a la religión como un subgénero de la literatura fantástica. De hecho, siempre fue así. A los antiguos locos genios que redactaron los primeros libros sagrados se habrán ganado la vida haciendo toda esta literatura, para que otros, más locos y poderosos que ellos, lo tomaran todo al pie de la letra. Es como que Valis de Philp Dick, es decir, no el libro completo, sino el apéndice del final, se tomara al pie de la letra, y se organizara un culto alrededor de estas ideas. En fin, iba a hablar sobre Alfred Hitchcock pero me aburrí y salí con esta payasada. Para la otra será.

10 de diciembre de 2009

In Memoriam: Tania Diaz Taffo


08 de octubre de 1987 / 9 de diciembre de 2009

“El único dolor que confiere nobleza, es la tristeza”
Enrique Symns





Se organizaban, por aquellos años, en la página azul, las tertulias de cuenteros. El encuentro en sí no tenía nada del otro mundo. Uno conocía a personas con intereses más o menos parecidos, a gente de diversas edades, y a ciertos personajes que parecían ser arrancados de las páginas de algún libro. Conocí a Tania Díaz, me parece que el 2003, en un invierno gris y húmedo en Santiago. Si mi memoria no me falla, en el Centro Cultural Anahuac, para el lanzamiento de una antología compuesta por algunos jovenzuelos (y no tan jóvenes) ávidos de aparecer publicados en las páginas de algún librito, más por la urgencia de ver aparecer sus nombres impresos que por un trabajo largo y agotador. No importa. El tema es que conocí a Tania Díaz. Era la más pequeña del grupo. Habrá tenido unos 16 años. Yo por ese tiempo tenía (¿tenía?) una personalidad bastante rara, que rayaba a medio camino entre la lucidez y el payaseo. Mis gracias no le hicieron gracias, pero de todas maneras se fue dando, de a poco.
Empezamos a conversar. Empecé a entrever que detrás de su mirada triste se albergaba una vida caótica. Pasó el tiempo, hablábamos por MSN (Máquina de Suplantación Natural) me enviaba sus escritos, que curiosamente, para una niña de su edad, no eran torpes bosquejos ingenuos de manitos inexpertas. Sus cuentos eran desgarradores. Recuerdo haber leído en unas pocas páginas historias sobre madres borrachas histéricas, familias disfuncionales, padres horrorosos, niñas ausentes atrapadas en cárceles de clavos asfixiantes. En sus relatos solía correr mucha sangre, con descripciones apabullantes de brazos rasgados y muñecas torcidas. Cuando le pregunté por sus relatos, por su desbordante imaginación, ella me respondió que en realidad no tenía una desbordante imaginación, lo que escribía tan sólo eran fotografías psíquicas de su vida, fragmentos narrados de hechos que se sumergían de cabeza en la realidad. Ahí (en sus textos) había puro realismo, me confesó cierta vez. Luego los años avanzaron, a pasos agigantados. Siempre he creído que sólo el sufrimiento nos hace más humanos, nos hace dimensionar la vida desde una óptica trágica, como esos amargados que pululan en las páginas de Dostoievski, de Pilniak, de Gogol. De tantos rusos. Ella era demasiada humana, tanto, que de a poquito se le fue desbordando el ego, soltando sus pétalos ensangrentados, uno a uno, hasta que quedó tan sólo un tallo, una raíz, anclada en la tierra. Eran los momentos decisivos, aquellos segundos convertidos en siglos, hasta que el tallo fue arrancado de raíz.
Las frases clichés ayudarán de algo: nos dejaste, pero nos legaste tus escritos. Nos veremos en una próxima vida. Te esperaré en el cielo. Era el momento de partir, etc.
Lo cierto, es que la muerte siempre es una sola, la muerte individual. Ella se ha marchado, y los que sufren en realidad no sufren por ella, sufren (sufrimos) por nosotros mismos. Porque no supimos sintonizarnos de manera adecuada con su corazón. Por su eterna ausencia. Porque nos faltaron las palabras exactas. Naciste con los ojos abiertos, y de seguro también te fuiste con los ojos abiertos, de par en par. Descubriste el terrible secreto de los suicidas, la negra e incomunicable noticia de la existencia, la lucidez de quien descubre de pronto lo engorroso de la vida. Si nosotros seguimos acá, es porque seguimos inmersos en la memoria del simio, del androide programado para tener que vivir, como si todo fuera un maldito y sinsentido imperativo categórico.

3 de diciembre de 2009

Rubem Ferreira, (de la serie, el Congreso de Literatura Fantástica,) 14

"Rubem nace en 1984, en Lisboa, orgulloso descendiente de abuelos que lucharon contra el régimen de Salazar", se puede leer en su segunda novela, titulada La frase necrológica, publicada el año 2011. A los quince años arriba a Valparaíso, lugar donde iniciaría sus primeros intentos literarios. Sus dos primeras obras, poemarios publicadas en portugués, fueron plaquettes que se imprimieron en la Universad de Valparaíso, lugar donde estudió Historia. Sus trabajos circularon entre sus pocos amigos, que a duras penas entendían su defectuoso portuñol hablado. Cabe decir, para ser realistas, que sus primeros intentos fueron apenas unos cuantos balbuceos de un joven comprometido hasta la médula con la poesía.

Luego de un tiempo militó en el Partido Comunista. Lo expulsaron a las pocas semanas, por considerarlo demasiado subversivo e intolerante. Sus delirantes ideas para combatir al mal social, a la calaña burguesa, a la injusticia del trabajo mal pagado, tuvieron mucho mejor acogida en el Club Porteño de Ciencia-ficción y Literatura Fantástica. Ya por esas alturas, Rubem dominaba bien el español, tenía más de treinta años, y oficiaba como maestro en una pequeña escuelita rural del interior. Las versiones de cómo llegó al susodicho Club, y cómo se ganó el mote de "escritor de culto" es un capítulo largo y aparte. A modo de premio de consuelo, dejamos un autorretrato psíquico, que él mismo se hizo cuando tenía 29 años, poco antes de engrosar la no tan gruesa lista de grandes escritores de ciencia-ficción.

(nótese el poco forzado uso de la tercera persona)

*Rubem idolotra a los fusiles, los encarcelamientos en masa, la tortura a los democrátas y a los derechistas, también aprueba el genocidio nazi, pues los judíos (a excepción de Marx) son la usura de las almas, los artífices de la chatarra hollywoodense y demases porquerías.

*Rubem es experto en tres artes marciales, sabe disparar y recular el arma, y los fines de semana es parte de una tropa de avanzada anti-homosexual, pues los homosexuales son la ignominia que hay que erradicar, sí o sí.

*Rubem es macho, le gusta culearse a cuatro hembras al hilo, y luego azotarlas sin contemplación.

*Rubem se pierde en los relatos de Boris Pilniak, por considerarlo un maestro, un cabrón de la escritura, un mártir que fue torturado sin misericordia.

*Los hermanos Strugatski, Yevgeni Zamiatin, Anatoli Dneprov e Ivan Efremov son los escritores soviéticos que más admira, por sus grandezas, por sus visiones fantásticas de la realidad; de las posibilidades infinitas de poblar las estrellas o morir en una isla por culpa de cangrejos robóticos.

*Rubem se declara enemigo de los incompetentes, y ama al fascismo sólo y cuando es social y no sirve a las altas clases dominantes.

Rubem murió el mismo día en que fue invitado al Congreso de Literatura Fantástica, de un paro cardíaco. A los dos días se realizaron sus exequias, donde unos exaltados jóvenes leyeron fragmentos de sus obras, fumaron habanos y bebieron vodka hasta la amanecida.